lunes, 3 de febrero de 2014

"El libro de los muertos vivos" en la Revista Insomnia





En la reciente edición de la Revista Insomnia se publica una extensa nota sobre el LIBRO DE LOS MUERTOS VIVOS (LEA, 2013), un libro de relatos íntegraente dedicado a los zombies, que cuenta con selección y prólogo de Ricardo Avecedo Esplugas (editor de la Revista miNatura y Tiempos Oscuros) y  una nota introductoria de José María Marcos (editor de la Editorial Muerde Muertos, entre otras cosas) sobre el origen de estos no muertos.

Estos son los 17 autores argentinos que integran la antología con sus cuentos: Leandro Ávalos Blacha (Tan real), Diana Da Silva (Cerca del estanque de los patos), Juan Manuel Valitutti (Dulces sueños, Carl), Luciana De Luca (La viuda), Esteban Castromán (La ciencia de la ficción), Hernán Domínguez Nimo (La primera muerte es gratis), Sebastián Pandolfelli (Ni yankys ni marxistas... ¡zombies peronistas!), Lorena Iglesias (Irnos lejos), Juan José Burzi (Tania), Fernando Figueras (Zombra), Juan Guinot (Tajos en el cielo), José María Marcos (El abuelo Bubby), Jimena Repetto (Los exquisitos), Pablo Martínez Burkett (El embuste de Oxlahuntikú), Luis Mazzarello (La notificación), Guillermo J. Naveira (Reformatorio) y Valeria Tentoni (Las masas afinan).

El libro fue publicado por la Editorial LEA, dentro de la Colección El Ascenso, a cargo de Enzo Maqueira y Florencia Stamponi.

Y como si fuera poco, INSOMNIA entrevistó a todos y cada uno de los autores, quienes revelaron su relación con el universo zombi, recomendaron películas y libros y contaron cómo nacieron sus relatos.

Esto fue lo que allí dije:





PABLO MARTÍNEZ BURKETT: “EL EMBUSTE DE OXLAHUNTIKÚ”
Pablo Martínez Burkett (Santa Fe, 1965) es abogado y docente universitario, autor de los libros de relatos Forjador de Penumbras (2011) y Los Ojos de la Divinidad (2013). Escribe para revistas del país y el extranjero. Ha participado en numerosas antologías. También ha incursionado en los ensayos literarios. Recibió premios en una docena de concursos literarios.

—¿Qué te atrae del universo de los zombies?
—Me atrae la idea de seres ausentes de toda lógica, pero sobre todas las cosas ausentes de toda moral, únicamente guiados por su voracidad. Creo que los muertos vivos causan inquietud por la capacidad de viralizar su condición pero, fundamentalmente, porque nos recuerdan al hombre primordial que vivía en un estadio anterior al contrato social.

—¿Qué libros y/o películas de muertos vivos recomiendas?
—Entre los libros: I am legend (Soy Leyenda), de Richard Matheson (Tor Books, 1954), porque, aunque no sean zombies en sentido estricto, tiene allí el caldo de cultivo de todo lo que vino después; Holocausto Zombie, de David Flin (Ma Non Troppo, 2010), porque es un minucioso análisis del fenómeno zombie en la cultura popular; y Filosofía Zombie, de Jorge Fernández Gonzalo (Anagrama, 2011), un ensayo sobre el éxito inoxidable de los zombies. Me podría pasar el día comentando pelis pero elijo las clásicas: de George E. Romero, The Night of the Living Dead(1968), por su carácter fundacional, y The Dawn of the Dead (1978), por el grito de guerra:“¡Brains!”. Zombie 2 (1979), de Lucio Fulci, porque es una deliciosa bizarraría. Resident Evil(2002), por el concepto Corporación Umbrella. La inglesa 28 Days Later (2002) por las desoladoras imágenes del Apocalipsis. The Shawn of the Dead (2004) porque a través del humor baja línea todo el tiempo. Planet Terror (2007) porque es el alocado homenaje a todas películas anteriores. Rec (2007) tanto la original española como la Quarentine (2008) yanqui están muy buenas. Y cierro con Død Ssnø (2009), por la doble pesadilla de ser perseguido por un batallón de nazis zombificados…

—¿Cómo nació “El embuste de Oxlahuntikú”?
—Fue compuesto especialmente para la antología. Es la historia de una búsqueda enardecida cuya resolución arroja dudas sobre la interpretación oficial de los sacrificios humanos y el canibalismo de mayas y aztecas. Estudié como loco para lograr una plataforma fáctica que resultara verosímil y un follaje fantástico que revisitara los clichés del género. Creo que es una aproximación novedosa en un ámbito donde ya está todo dicho. Quise rendir mi homenaje a los maestros, así que los personajes tienen sus nombres (más o menos disimulados).


No dejen de comprar este libro. Se consigue en las principales librerías.

Muy agradecido, Revista Insomnia.