jueves, 9 de febrero de 2017

9 1/2 PREGUNTAS DE TERROR. Responde: ROGELIO OSCAR RETUERTO





1)  ¿Qué le causa terror al hombre que convive con el escritor? ¿Tiene alguna fobia?

Me aterra tener que ser parte de la generación de supervivientes. No me refiero a la supervivencia que conocemos hoy en día, la supervivencia que tiene que afrontar una gran parte de la humanidad a causa de las injusticias del mundo en el que vivimos. Me refiero a la ser parte de la generación bisagra, esa que cada tanto enfrenta una de las grandes mortandades de la tierra. Si aconteciera un cataclismo, la caída de un meteorito con potencial de extinción, tendríamos que afrontar nuestra noche más larga. Lo terrorífico de The walking dead no son los zombis. Lo terrorífico es la supervivencia. Despertarte cada día sin saber si va a ser el último, si tenés que huir a un lugar más seguro o si te van a matar un hijo, y yo  tengo cinco hijos por los cuales velar. Sin dudas, el temor a la supervivencia y a la desintegración de la sociedad.

2)  ¿Por qué te has dedicado a este género? ¿Quién o qué ha resultado un influencia en tu escritura y en qué sentido?

Me dediqué a escribir terror cuando me reencontré con la escritura. Hasta los veintidós años escribí más en clave realismo mágico que era lo que más leía. Ningún escritor que yo conocía por aquellos años, escribía terror. No existían las redes sociales y los círculos sociales eran más reducidos. Yo quería escribir terror y ciencia ficción, pero no tenía a nadie conocido a quien pudiera mostrárselo. Es un pecado terrible, el no hacer lo que uno quiere, lo que a uno lo apasiona. Estuve sin escribir hasta los cuarenta años, por razones difíciles de resumir. Cuando retomé la escritura quise sacarme las ganas de escribir lo que siempre me gustó y comencé a escribir terror, ciencia ficción y más recientemente horror erótico. La mayor influencia en mi acercamiento al terror, aún siendo niño, fue mi madre. Mi familia materna pertenece a una antigua comunidad Tonocoté (N. del E.: los tonocote son un pueblo originario que habita las provincias de Santiago del Estero y Tucumán en la República Argentina) llamada Mailín. Los seres sobrenaturales y las execraciones de la tierra originaria  jugaron un papel de relevancia en la formación de mi imaginación infantil.

3)  ¿Eres de leer obras de terror? ¿Cuál es tu obra favorita? ¿un autor que quieras recomendarnos?

Todo el tiempo leo terror. Es difícil indicar solo una obra. Podría decirte “It” de Stephen King y otras novelas del genio de Maine por lo que significó en mi adolescencia. Para no ser reiterativo, recomiendo la lectura de escritores no muy leídos por sus obras de terror, como es el caso de Richard Matheson. Me gusta mucho variar en los matices: ir de la prosa suave y fresca de John Saul a la visceral y sangrienta de Poppy Brite. Con todos disfruto y creo que de todos hay cosas para a aprender. Disfruto mucho leyendo a Robert Bloch. Dean Koontz es otro gran escritor. Si tuviese que recomendar dos escritores de terror que uno debería leer sí o sí en la vida: Stephen King y Poppy Brite.

4)  ¿Para ponerte a escribir tienes alguna manía? ¿Un recurso ingenioso? ¿Algún ritual o ceremonia?

Trato de leer antes de comenzar a escribir. Procuro escribir entre dos mil y tres mil palabras por día como piso. También trato de leer en todo momento que pueda. Me encanta escribir de madrugada. A veces me levanto a las tres de la mañana con una idea o con una imagen onírica y trato de llevarla al papel. Es el único momento del día en que escribo sobre papel. Me encanta. Siento que no dejás de soñar y tampoco terminás de ingresar en el mundo real. Esa frontera es hermosa. Creo que es un momento mágico para crear.

5)  ¿Trabajas conforme un esquema o argumento fijado con antelación o prefieres dejar que una idea te lleve? ¿Eres de hacer investigaciones previas, documentarte?

Por regla general dejo que la escritura fluya. Cuando estoy promediando una novela me detengo para hacer un bosquejo de sinopsis, para ver por dónde viene la historia y por donde va a seguir. Por lo general, cuando me detengo en ese punto, tengo dos o tres bifurcaciones a seguir. Sigo por la que me siento más cómodo. De todas formas un vez escogido el camino hay variaciones que llegan sobre la marcha. Para mí es regla general también escribir solo sobre lo que conozco. Me ha pasado de leer una novela y sentir cierta vergüenza ajena al notar que el autor desconoce aspectos básicos sobre los que está hablando. No quiero que a mí me pase lo mismo, entonces escribo sobre lo que conozco. Hay novelas que requieren cierta investigación. “La mano en la sombra”, por ejemplo, la novela sobre la que estoy trabajando, se desarrolla íntegramente dentro de un convento. Conozco bastante el tema, pero no de manera exhaustiva. Tuve que leer bastante para que la historia sea lo más creíble posible, aunque es una historia de sexo, corrupción y muerte, con lo cual no es una típica historia que pueda desarrollarse en cualquier convento.

6)  ¿Qué es lo más difícil a la hora de narrar una historia de terror?

Creo que lo más difícil es no perder la capacidad de despertar el terror dentro de cada lector. Lo que quiero decir es que en un mundo en donde vas con tus pibes de la mano por un bulevar y aparece un camión aplastado gente y triturando huesos bajo sus ruedas, o estás desayunando con tus hijos en El Cairo y aparece una horda asesina y decapita a tus hijos delante de vos ¿qué invención ficcionaria puede superara al terror del mundo real? Creo que ese es el desafío del género a esta altura del siglo XXI. Creo que el terror profundo va a ser el terror realista. Las nuevas generaciones están castradas de miedo a lo sobrenatural. El miedo del mundo actual es el miedo a lo posible. Los autores que sepan narrar con calidad literaria historias sobre el terrorismo, la desintegración de las sociedades, el martirio de los refugiados, el flagelo de las nuevas drogas, el submundo de la marginalidad, serán los maestros del terror del siglo XXI. No es nada nuevo, es la misma fórmula que uso Richard Matesson a mediados del siglo pasado o Stephen King en el último cuarto de siglo: llevar a la literatura de terror los sucesos de la vida cotidiana de sus sociedades.

7)  ¿Dejas que el texto se quede leudando y luego lo retomas para corregirlo o corriges a medida que escribes?

Por lo general no me detengo cuando escribo. Una vez que concluyo una obra la guardo por tres o cuatro semanas. Después lo agarro y lo leo. Si siento que hay partes que sobran comienzo la poda. Corrijo errores de gramática y sintaxis, los que puedo, no soy bueno para eso. Me considero una persona con mucha imaginación y con facilidad para narrar historias, pero no soy muy prolijo a la hora de escribir. Mis textos siempre necesitan de un corrector literario. Aún mi novela “Las elegidas” que fue la ganadora del Certamen Nacional de Literatura Erótica estaba plagada de errores. El jurado priorizó la historia, lo originalidad y toque gore que tenía la misma, pero desde el punto de vista de la perfección lingüística no se destacaba. Me gusta dejar el texto terminado tres o cuatro semanas en el cajón. Cuando lo agarro me suelo encontrar con otro texto.

8)  ¿Por qué crees que el terror es un género que sobrevive a las modas y que se reinventa de edad en edad?

La primera literatura que construyó la humanidad fue la de terror. Hablamos de una literatura oral, primitiva, pero fue de terror. Las sociedades primitivas inventaron la narración oral como un arma que les ayudase a sobrevivir en la noche más larga por la que tuvo que atravesar nuestra especie. Hablamos de tiempos en donde el homo sapiens tenía una existencia reciente sobre la faz de la tierra y aún no tenía ganada su supremacía en el planeta. No es extrañar que el terror primitivo de la humanidad encarnó en el miedo a los muertos, en el interrogante sobre a dónde iban los muertos, qué seguía después de la vida. Y esas inquietudes siguen siendo la génesis del terror. Así mismo Frazer agregaba el incognito sobre lo que existe más allá de nuestro planeta, el misterio encerrado en el cosmos; el temor al hambre, los cataclismos y demás tragedias que atravesaba la vida de los hombres en el alba de la civilización. Para alejar a los suyos de los peligros, los hombres primitivos inventaron historias de terror. Llevamos el terror en el ADN de nuestra especie.

9)  Es un estereotipo generalizado creer que el escritor de terror es una persona, como mínimo, con sus rarezas… ¿Es así en tu caso?

La verdad, desconozco si el escritor de terror es un tipo más raro que el que escribe otros géneros. Aunque a muchos le suene raro, no conozco personalmente a muchos escritores; los conozco por sus obras, pero no en persona. Creo que toda persona que se siente atraída por lo macabro es un poco rara. En mi caso siempre fui una persona rara, no digo anormal, pero sí raro. Fui siempre muy tímido, con problemas de inseguridades. Hasta los seis años era muy tartamudo. La timidez me siguió acompañando toda mi vida. Creo que tiene que ver con los miedos. Soy una persona llena de miedos, podría escribir una lista de miedos. Comencé esta entrevista hablando sobre mi miedo supremo, pero no es el único. Me siento muy bien visitando cementerios, no los cementerios parque, esos me deprimen y me producen una profunda tristeza. Sí me gustan los cementerios antiguos, esos cuyas calles de ingreso están flanqueadas por bóvedas antiguas y el sector de sepulturas en tierra se encuentra siempre en el fondo. En esos cementerios predomina el gris del cemento, la humedad forma musgo en las paredes, pero no es un gris que me deprima, me produce una paz intensa. De todas formas, me considero una persona que vive la vida en plenitud y con intensidad. He amado intensamente y eso creo que es una materia que no puede quedar pendiente en la vida de nadie.

½) ¿Qué piensa tu familia acerca de las historias que escribes?

No conozco a nadie en mi familia que haya leído una de mis historias. Así que no sé qué opinarían si las leyesen. Sé que mi mujer y mis hijos están orgullosos de mí, pero cada uno tiene sus gustos. Mi hija de doce años empezó a escribir hace poco y lo hace muy bien. Escribe historias de misterios y suspenso. Creo que, entre otras cosas, ella va a dedicarse a escribir.




Rogelio Oscar Retuerto, argentino, nació el 18 de febrero de 1972 en Hurlingham, Buenos Aires. Alternó su infancia entre el conurbano bonaerense y el paraje montaraz de Mailín en Santiago del Estero. En Mailín fue influenciado por la narrativa oral de los Tonocoté, comunidad originaria de su familia materna. La mitología americana y las creencias populares adquirieron un papel de relevancia en su formación literaria. Ha brindado charlas y talleres sobre mitología americana en el ciclo denominado “Fauna de las tinieblas”. Su obra la componen cuentos de terror y ciencia ficción y novelas cortas de terror, ciencia ficción y fantasía. Ha publicado en diversas revistas literarias. En 2016 fundó la revista Cruz Diablo con la finalidad de difundir la obra de los nuevos escritores del género fantástico. En el mismo año obtuvo el primer lugar en el Certamen Nacional de Literatura Erótica con su novela “Las elegidas”.

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