miércoles, 6 de junio de 2012

Vindicación de Tito Mufarrege




Tito Mufarrege



Vindicación de Tito Mufarrege, fumador compulsivo, pensador, escritor, existencialista, muralista a la tiza, filólogo, historiador, visionario político, loco fugaz, cuerdo episódico, enemigo declarado de psiquiátricos y trozkos, lo recuerdo caminando infatigable, con su andar de pantera rosa, en la fiel compañía del perro de todos, la Hiena (o también Federico) o dando discursos en "La embajada de Entre Ríos".

Tito ya era grande cuando mi papá era chico. O al menos, lo parecía. Decían que le había dado un "surmenage" de tanto estudiar y que había estado internado en la Colonia Psiquiátrica de Oliveros, que le habían dado electroshocks. Inauguró el grafitti. Siempre llevaba unas tizas en el bolsillo del saco. Los alumnos de la Facultad de Derecho lo habíamos adoptado. Fue al primero que le oí hablar de Borges. En las peñas, tan habituales a mediados de los 80', Tito era el principal orador. Y venían los profes de la Facu, muchos de ellos, jueces y encumbrados funcionarios. Yo ya no estaba en Santa Fe, pero tengo entendido que la presentación de su obra, "El libro rojo de Tito", se hizo en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y que reventaba de público. Voy a investigar, pero estoy seguro de que el viejo me comentó que se murió con el cambio del siglo. Toda una metáfora.

Para saber más de este inefable personaje santafesino, aquí una emocionada "eulogy" del Turco Alaniz en el diario El Litoral, de Santa Fe.



© Pablo Martínez Burkett, 2012