miércoles, 4 de julio de 2012

MELODIA INESPERADA



Libertango de Astor Piazzolla 
por Yo-Yo-Ma en cello y Néstor Marconi en bandoneón

MELODÍA INESPERADA
(a propósito de Astor y los 20 años que han pasado desde su muerte)




En el coche de subte, unos saltimbanquis acometen una más que razonable versión de Libertango.
Taciturno en el asiento, no puede evitar sonreír, mientras se muerde el labio inferior. Anoche, ella lo había recibido con el departamento en penumbras, las diminutas velitas regadas por el piso, guiando la ruta hacia la cama, donde desnuda, se dejó libar por su mirada hambrienta, para luego entregarse a las sucesivas saetas que con un fulgor, le robaron el alma.
Con una recóndita felicidad, antes de dormirse, ella le musitó (o soñó que le musitaba): Es tanta la felicidad que me provocas, que hasta ya me duele. Lo mismo me sucede cuando escucho a Piazzolla.
Y con una feliz ponzoña, hizo todo el resto del viaje. Se pasó una estación.
© Pablo Martínez Burkett, 2007